Latest Entries »

Opinión |3 Abr 2011 – 10:00 pm

Salomón Kalmanovitz

La reforma a la ley de educación superior

Por: Salomón Kalmanovitz

los estudiantes de las universidades públicas han salido a manifestar en contra del Gobierno por sus intenciones de reformar la ley 130 de 1992.

Si unos están convencidos de que el Gobierno va tras la privatización de las entidades públicas, los más juiciosos han comprendido que la política de la administración Santos frente a la universidad pública es mezquina. Para ampliar la cobertura del sistema, del 35% actual (con el Sena a bordo) al 50% de la población en edad de estudio universitario, con partidas presupuestales que difícilmente crecen año tras año, lo que terminará sucediendo es la enmiseración de las universidades públicas y el abandono de la meta de mejorar su calidad.

La fórmula empleada en la ley propuesta es que si la economía crece a menos del 5%, el presupuesto aumenta a la mitad de esa tasa y lo hace algo más si la economía crece al 7%. Si nos atenemos al promedio del crecimiento de la primera década del siglo XXI, de 4,2% anual, el presupuesto aumentaría sólo 2,1%. Como el sector minero es un enclave sin muchas ramificaciones con el resto de la economía, su auge no va a jalonar la economía de manera importante.

Conocedores de la inconsistencia del pobre compromiso con la educación pública y las metas de ampliar la cobertura educativa superior, el Gobierno espera que universidades con ánimo de lucro llenen los faltantes de la ambiciosa meta. Pero universidades utilitarias hay muchas, aunque se definan como carentes del ánimo de ganancia, y se dedican a programas de tiza y borrador, más baratos, así que el mercado está saturado y no se va a profundizar.

Lo que sí falta es formar los profesionales y científicos que contribuyan a generar tecnología de agricultura tropical, adaptada a las condiciones de la altillanura colombiana, al Caribe o al Chocó y, podríamos añadir, para desarrollar química del carbón, además de los geólogos e ingenieros de petróleos y minas que requiere la ampliación del sector. Si además se pretende ampliar la cobertura educativa, eso cuesta dinero y requiere de una ampliación de los presupuestos proporcional a las metas.

Las universidades públicas, en particular la Nacional y la de Antioquia, han entra do en un etapa de mayor complejidad que les demanda formar más profesores en el exterior para atender programas de doctorado y de maestría, a la vez que hacen investigación cada vez más sofisticada. Algo similar aplica a unas pocas universidades privadas que tienen programas de ciencias básicas —matemáticas, biología, física y química— más programas de doctorado que son cruciales para el desarrollo futuro de una capacidad científica y tecnológica del país.

Para atender estas necesidades el Gobierno confía en que pueda utilizar el 10% de las regalías, algo que todavía está por verse en el Congreso. Una modificación que aceptó el Gobierno en el trámite de esta reforma es dejar las participaciones actuales en la distribución de las regalías, recurriendo a un promedio de lo que obtenían municipios y departamentos durante los últimos cinco años. Lo cierto es que lo único que les interesa a la mayor parte de los políticos de la Unidad Nacional es contar con las regalías para contratar con sus financistas, amigos, parientes y clientes obras en las que se maximiza el robo de los recursos públicos. Los programas de ciencia y tecnología cuentan con el inconveniente de que no se prestan muy bien para la corrupción, aunque nunca se sabe.

Quelle belle chanson!!!

Quelle voix!

Las lecturas que damos a los acontecimientos de determinada realidad pueden tener diferentes perspectivas, a partir de ésto:

Observe los vídeos planteados a continuación:

1.  Haga una reflexión personal y crítica, de manera escrita, teniendo en cuenta:

  •  Vocabulario utilizado
  •  Imágenes presentadas
  •  Características del discurso (forma como se narra la historia: entonación, personajes que intervienen)
  •  Percepción personal de cada video (¿qué impacto tiene cada video en su forma de ver el mundo y en su cotidianidad?)
  •  Actividad de socialización (mesa redonda).

2 . Actividad de socialización (mesa redonda): Comparta con su grupo sus puntos de vista y percepción de la actividad teniendo en cuenta los puntos planteados, luego prepare junto con su equipo la socialización de la actividad y tres preguntas a propósito del tema.

My test!

Faisons une p’tite révision du passé composé online test

Le passé composé n’est pas  un sujet difficile, pourtant il faut bien maîtriser les structures grammaticales qu’on doit y utiliser.

Voici un test des regles principales de ce temps verbal. Visitez ce site web et vous le trouverez:

http://www.wiziq.com/online-tests/25336-faison-une-p-tite-révision-du-passé-composé

Ratas decentes

Ratas decentes

Por Antonio Caballero

OPINIÓNExactamente lo contrario de Chávez han hecho los demás “amigos” de Gadafi en los últimos días: abandonarlo

Sábado 5 Marzo 2011

Los analistas internacionales no parecen entender muy bien lo que sucede en Libia. Un ejemplo: el número de muertos, que el primer día calculaban en 10.000, ha venido disminuyendo en lugar de aumentar con el paso del tiempo: ahora va en solo 600. Lo cual cuadra mal con las versiones, o los rumores, de que las tropas leales a Gadafi, o sus mercenarios, han bombardeado ciudades desde el aire y han usado artillería? pesada en los combates contra los rebeldes. Y tampoco se sabe muy bien quiénes son los rebeldes, ni quién los dirige, si es que los dirige alguien: comités populares espontáneos, oficiales del Ejército que han cambiado de bando, jefes tribales tradicionales. O la misteriosa Al Qaeda de Osama Bin Laden, como afirmó el propio coronel Gadafi en una entrevista con la BBC.

Esa entrevista, justamente, muestra por qué los analistas internacionales no entienden lo que pasa en Libia. El periodista de la BBC no entendió lo que decía Gadafi -hasta el punto de que, cuando aseguró que sí entendía, el entrevistado tuvo que interrumpirlo en inglés para decirle que no, que no entendía-, porque Gadafi hablaba en árabe. Así, la alusión a Al Qaeda no fue entendida porque el coronel pronunció el nombre con acento árabe, y no con acento inglés. Y lo mismo sucede, por lo visto, con el asunto más de fondo de los objetivos de la rebelión. Los analistas internacionales se dividen entre quienes creen que los rebeldes, sean quienes sean, buscan la democracia (como los egipcios, como los tunecinos), y quienes creen por el contrario que la democracia es incompatible con el temperamento de los árabes y con la religión del islam. Es decir, los unos y los otros interpretan la rebelión desde el punto de vista occidental, y en consecuencia toman partido a su manera. La secretaria de Estado de los Estados Unidos amenaza con una intervención armada. Los ingleses dan el paso extremo de convocar en el castillo de Windsor a un Consejo Privado (Privy Council), presidido por la propia reina, para incautarles a Gadafi y su familia unos cuantos miles de millones de libras esterlinas. La Unión Europea suspende la venta de armas a Libia.

Tal vez la única declaración sensata que se ha oído sobre el tema ha sido la de otro coronel, golpista como Gadafi en sus tiempos y hoy decidido a quedarse para siempre en el poder, como él: el venezolano Hugo Chávez, que acaba de decir que no condena a su colega porque “no le consta” que haya desatado una represión violenta sobre el pueblo libio. En efecto: la verdad es que eso no le consta a nadie: por eso hablé aquí al principio de “versiones” y “rumores”, que es lo único que hasta ahora hay.

Añade Chávez -y también es el único que lo hace- lo siguiente: -sería un cobarde si condenara a quien ha sido mi amigo.

Exactamente lo contrario es lo que han hecho los demás “amigos” de Gadafi en los últimos días: abandonarlo. Todos lo han hecho, desde los gobernantes de Italia hasta los de la China, pasando, por supuesto, por los de los Estados Unidos. Lo cual es natural: los gobiernos no tienen amigos, sino intereses, que pueden ser los suyos o los de los pueblos que gobiernan, y no necesariamente coinciden unos y otros.

Por eso llama más la atención, para volver al principio, la posición de los analistas de la prensa internacional, que han tomado partido contra Gadafi sin haber entendido todavía muy bien lo que sucede en Libia. (Y lo mismo hicieron en los casos de Egipto y Túnez, hace unas cuantas semanas). La prensa, en efecto, no tiene intereses distintos de la verdad, coincida esta con sus gustos o no. Así que sorprende lo que dice en su editorial un periódico tan serio y habitualmente tan bien informado como es The Guardian de Londres:

“La renuncia de algunas figuras claves (del gobierno libio) en los últimos días” muestra que “en el sistema hay algunos hombres decentes (o por lo menos astutos)”.

Esos “hombres decentes” son los altos funcionarios libios -ministros, embajadores, oficiales del Ejército- que después de haber colaborado con el régimen de cuarenta años del coronel Gadafi acaban de volverle la espalda. Porque para renunciar a un cargo es necesario haber sido nombrado antes en él. Así que suena raro que sean llamados “decentes”. Son las proverbiales ratas que abandonan el barco que se hunde.

(Si es que se hunde. Porque si en fin de cuentas no se hunde, tampoco cabe decir de tales hombres que son “por lo menos astutos”).

Rose “la liste”

Je trouve qu’il s’agit d’une bonne chanson et d’une bonne chanteuse.

Hello world!

Welcome to WordPress.com. This is your first post. Edit or delete it and start blogging!

%d bloggers like this: